¡Sin pena ni prejuicio! Situaciones singulares en el sexo y cómo sobrellevarlas

Hay situaciones inesperadas que pueden suceder durante la intimidad y son mucho más frecuentes de lo que imaginamos. Algunos podrían considerar que son momentos “incómodos”, pero muchas veces son simplemente situaciones naturales que requieren confianza, tanto con la persona con quien estamos como con nosotros mismos, para comunicarlas, dejarlas pasar y seguir disfrutando.

Hoy hablaremos sobre algunos de estos momentos y sobre la mejor manera de reaccionar si llegan a suceder, para que no tengan que frenar la intensidad del encuentro ni hacer sentir incómoda, sin querer, a la persona con quien compartimos la intimidad.

Hemos incluido algunos testimonios que nos compartieron para demostrar que le puede pasar a cualquiera y que, con comunicación, confianza y un poco de naturalidad, es posible manejarlas sin que haya un alto a la pasión y se pierda el mood del momento.

 

Imprevisto de sangre
Uno no siempre puede controlar los estímulos y reacciones que tenga el cuerpo. En ocasiones, durante la penetración, puede haber un poco de sangrado relacionado con el periodo menstrual. Esto no necesariamente significa que la mujer supiera que podía suceder y no lo comunicara; puede llegar a ocurrir cuando aparentemente el ciclo ya terminó.

 

“A mí me pasó una vez y recuerdo que mi compañera se sintió muy consternada. Me pedía perdón y se preocupaba por lo que acababa de pasar. Mi respuesta fue muy sencilla: tomar un poco de papel, limpiar y decirle que no pasaba nada.

 

Para mí, lo más importante fue ayudarla a sentirse tranquila y a entender que no había nada de qué avergonzarse. Al contrario, creo que esa determinación de seguir hizo que pudiera relajarse, dejar de preocuparse por la situación y disfrutar mucho más.”

 

A veces, lo que parece un pequeño accidente puede convertirse en una oportunidad para demostrar empatía y complicidad, y eso puede hacer que la conexión sea todavía más fuerte.

 

Fuga de gas
Que tire la primera piedra quien nunca haya vivido un momento así (y no cuentan aquellos a los que les pasó y su pareja nunca se dio cuenta).  Durante la intimidad, el cuerpo está en movimiento, hay músculos que se tensan y otros que se relajan, así que a veces simplemente sucede.


“Una vez estábamos en plena acción y se me escapó un gas. Los dos nos quedamos en silencio como dos segundos y después nos empezamos a reír. La verdad, creo que lo necesitábamos para relajarnos. Desde ese día tenemos la regla de que, si pasa algo así, podemos tomarnos unos minutos para reírnos juntos y continuar.”

Incluso hay parejas que cuentan que estas pequeñas situaciones les han ayudado a estrechar lazos más rápido desde el principio. Porque si pueden reaccionar bien a algo tan natural, probablemente se sentirán mucho más cómodos en los siguientes encuentros íntimos que tengan.

Pequeña mancha en el historial

Unos pensarían que este es uno de los casos más graves, pero, al igual que los otros, son cosas naturales que a veces es imposible controlar del todo. Por si aún no queda claro a qué nos referimos es a alguna mancha que puede presentarse al momento de tener sexo anal.

 

“No hay mucho que contar, solo que era una de las primeras ocasiones en que nos atrevíamos a experimentar sexo anal y tras unos momentos nos dimos cuenta que el condón se manchó. Por un momento pensé que no querría continuar, pero me preguntó si quería seguir. Cuando le dije que sí se quitó con cuidado el condón, lo tiró, se puso uno nuevo y me acomodó en una posición diferente. No ocupamos mucho tiempo para olvidarnos de eso y seguir en lo nuestro por un buen rato.”

 

La higiene personal de esta zona es uno de los factores más importantes para disfrutar de una vida sexual segura. También es fundamental no olvidar la lubricación o el uso del condón, ya que esta zona no cuenta con lubricación natural propia.

 

Y si, aun tomando estas precauciones, llegara a ocurrir algún accidente, recuerden que es una respuesta completamente normal del cuerpo. No pasa nada, pueden tener papel higiénico a la mano, limpiarse y continuar dándose amor en alguna otra posición.

 

En resumen, la confianza es sumamente atractiva, así como la comunicación directa y la sinceridad. Hablar abiertamente con la persona con quien compartes esos momentos privados ayuda a que los pequeños detalles humanos y naturales no conviertan el encuentro en un recuerdo negativo o hasta traumático. El objetivo es ser felices y vivir el momento de manera fluída y así volverse especial para ambos.

 

No gastes tu energía intentando que todo sea perfecto ni te presiones por complacer a tu pareja todo el tiempo. Si tienes una idea o reacción errónea a estas situaciones es posible que la conexión y atracción se pierda sin darse cuenta. La intimidad también se trata de experimentar y compartir momentos reales con alguien que te haga sentir cómodo o cómoda.

 

Cuando existe confianza en el sexo, incluso los pequeños accidentes pueden volver el momento algo único. Si te escurre la nariz, si sudas de más, si sangras por accidente, nada tiene por qué acabar con la intensidad en la cama. Y, por supuesto, sigan disfrutando apasionadamente de cualquier tipo de situación mientras se protegen con unos Playboy Condoms.

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