Al momento de estar en un momento íntimo con alguien más vienen a nuestras mentes términos para describir la situación, y es de lo más común pensar que estamos en un momento muy “caliente”. ¿Pero de dónde viene el hacer tanta referencia a la temperatura para este tipo de circunstancias? Aquí te hablaremos de todas las razones y situaciones por las que se usa tanto la temperatura en el lenguaje de las relaciones. Así que a calentar motores.
ME PONES CALIENTE
Durante la excitación sexual, el cuerpo sufre de cambios físicos y emocionales que provocan una sensación de calor. Las áreas dónde es más común sentir o percibir este aumento de temperatura es en las manos, la cara y el pecho.
CUANDO ME TOCAS, SIENTO ESCALOFRÍOS
Así como nuestra temperatura aumenta en ciertos puntos de nuestro cuerpo, hay otras partes dónde baja al momento de entrar en contacto físico con alguien. Esto sucede principalmente en el torso y el abdomen, lo que a veces nos lleva a sentir una serie de escalofríos a lo largo de la espalda.
ME HACES SUDAR
El aumento súbito de temperatura tiene como uno de sus efectos principales la producción acelerada de sudor. Las glándulas que principalmente se ven afectadas son las de las manos, el cuello y el pecho.
QUÍTAME EL FRÍO CON TU CUERPO
Como respuesta de supervivencia, nuestro cuerpo y nuestro cerebro puede responder automáticamente y buscar fuentes de calor en ambientes con bajas temperaturas. Respondiendo a este instinto primario no es extraño que busquemos tener más sexo en temporadas frías.
ME CALIENTAS Y SIENTO CÓMO ME MOJO
La estimulación que tenga lugar durante el juego previo a la penetración hace que la circulación sanguínea recorra más rápido lugares como la pelvis. En los hombres esto ocasiona que el pene empiece a erectarse e incluso producir líquido preseminal; en las mujeres la vulva y el clítoris se estimulan y se empieza a producir el líquido lubricante en la vagina y los labios vaginales.
QUE RICO CALORCITO, ME PRENDE
En verano o épocas con mucho sol es posible que el deseo sexual aumente en algunas personas. Durante las horas de luz es conocido que las hormonas y neurotransmisores relacionados con el placer se activan más fácil, además de que es muy fácil que se lleve a cabo la vasodilatación de las fibras musculares que están relacionadas directamente con el flujo sanguíneo a los órganos sexuales. El calor es bien conocido por ayudar a la producción y liberación de la testosterona y los estrógenos, lo que lleva a mejorar el líbido y la excitación.
Nuestro cuerpo responde a muchos factores al momento de querer tener relaciones con alguien y, dependiendo de la situación, la temperatura del ambiente o de nuestro cuerpo puede jugar a nuestro favor y ser una aliada para saber que ritmo llevar o qué movimientos hacer a continuación. Aquí en Playboy Condoms tenemos 2 recomendaciones para mejorar y cuidarte en esos momentos tan calientes:
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